miércoles, 25 de enero de 2017

Fuentes del Derecho Internacional

No resulta sencillo dar una definición certera y completa de que se entiende por fuente. Por ello hacer la distinción entre fuentes materiales y fuentes formales me parece los más conveniente a los fines de una mejor comprensión del tema.

Por fuente material entendemos a aquellos factores ideológicos, históricos, morales, religiosos, culturales, políticos, etc, que influyen en la creación y el contenido de una norma.

Que se haya sancionado nuestra constitución en 1853 y no en 1772, tiene una explicación lógica. Antes de 1816 no habíamos declarado nuestra independencia. Que esa constitución básicamente buscara defender las libertades personales y la propiedad privada, tampoco es casual. Muchas cosas tuvieron que suceder, para que recién en 1949 tuviéramos una constitución social. 

De esto hablamos cuando nos referimos a las fuentes materiales. Para saber por qué tenemos determinadas normas y no otras, debemos buscar precisamente allí... en las fuentes materiales.


Ahora bien, las fuentes formales vienen a plasmar la manera en que esas fuentes materiales se transforman en normas jurídicas.


Que la sociedad considere que aquel que roba a mano armada merece una pena, nace por una determinada concepción de lo que creemos que esta bien y lo que no, pero es la fuente formal la que tipifica a esa conducta como ilícita y le atribuye determinada sanción.



La mejor manera de abordar las fuentes formales del Derecho Internacional Público, creo que es haciéndolo a través del artículo 38 del estatuto de la Corte Internacional de Justicia, por ser este órgano judicial, el más importante dentro de nuestra materia.



Artículo 38 del estatuto de la Corte



1. La Corte, cuya función es decidir conforme al derecho internacional las controversias que le sean sometidas, deberá aplicar:
a. las convenciones internacionales, sean generales o particulares, que establecen reglas expresamente reconocidas por los Estados litigantes;
b. la costumbre internacional como prueba de una práctica generalmente aceptada como derecho;
c. los principios generales de derecho reconocidos por las naciones civilizadas;
d. las decisiones judiciales y las doctrinas de los publicistas de mayor competencia de las distintas naciones, como medio auxiliar para la determinación de las reglas de derecho, sin perjuicio de lo dispuesto en el Artículo 59.
2. La presente disposición no restringe la facultad de la Corte para decidir un litigio ex aequo et bono, si las partes así lo convinieren.




Al suceder diferencias entres los estados sobre determinada problemática, lo que corresponde es consultar si sobre ese tema, hay un tratado firmado entre las partes. En el derecho interno, el contrato regula las relaciones jurídicas que surgen entre los sujetos, lo mismo se aplica en el ámbito internacional ( a través de los tratados)

Si aparecen diferencias entre Chile y Argentina sobre cuestiones limítrofes, se debe consultar el tratado firmado entre estos estados, para conocer cuáles fueron los compromisos asumidos.
No se debe ser ingenuo y creer que los tratados solucionan todo, pero no pueden dejarse de lado al momento de dirimir una cuestión, si esta misma fue reglada de manera valida y previa por las partes. Una postura contraria, no haría mas que deslegitimar, invalidar todo acuerdo preexistente.Cosa que atentaría contra la existencia misma del derecho.

El segundo inciso, menciona a la costumbre Internacional. Cuando el derecho admite a la Costumbre como medio idóneo para resolver determinada controversia, lo hace avalando  aquellas practicas reiteradas con conciencia de obligatoriedad.


Entonces, por Costumbre entendemos que son aquellas conductas reiteras en el tiempo, sobre las cuales las partes asumen su carácter obligatorio.
Por Principios Generales del Derecho, podemos decir que son criterios que expresan una forma determinada de comportamiento humano, entendida como la correcta.
Son criterios interpretativos que se pueden utilizar para resolver situaciones que requieren una solución legal. Ayudan a crear e interpretar el derecho.

Ejemplos dentro del Derecho Internacional, tenemos a la buena fe, pacta sunt servanda, el no enriquecimiento sin causa, entre otros.


Es preciso el estatuto de la Corte, al otorgarle el carácter de fuente auxiliar tanto a la doctrina como a la jurisprudencia. Esto nos lleva a decir que la idea es que se apliquen de forma complementaria a las fuentes principales.


Por ultimo, el termino  ex aequo et bono, se refiere a la equidad. No se da una definición o alcance de este concepto. Por lo tanto quedaría a interpretación de la corte o las partes la significación del mismo.

Sí, se deja de manifiesto, que esta fuente solo se podrá aplicar en el caso que quienes dirimen una cuestión ante este tribunal internacional, así lo decidan.

Entonces, al momento de dirimir una controversia, la Corte va a fallar de acuerdo a las fuentes mencionadas en el artículo analizado.

Conflicto Israelí-Palestino

A estas alturas del conflicto, y con la sangre que se ha derramado, no creo que resulte un aporte útil debatir los fundamentos históricos sobre el derecho de los judíos o de los palestinos a ocupar la tierra que tanto dolor y muerte sufre permanentemente.

Cuando hago referencia a los fundamentos históricos, me sitúo en aquellos que parten de los tiempos bíblicos.

Para todo aquel que le parezca demasiado sesgado un análisis que comienza en el siglo XX, quiero decirle que nada ha de lograrse sino partimos de los acontecimientos que definitivamente llevaron a este terrible conflicto. Y sus principales causas las encontramos a partir de los últimos 100 años. Indagar en motivos anteriores, termina definitivamente en una exposición donde cada parte dogmatiza sus argumentos.

El arraigo a la tierra, la creencia infinita a tener derecho sobre ella, el justo reclamo de cada pueblo que asentó su civilización durante siglos en ella, no son motivos y argumentos suficientes. 

La historia es un proceso donde nuevos hechos y acontecimientos van surgiendo y nuevos derechos y obligaciones se conforman.

Nuevos actores aparecen, nuevas potencias se imponen. Nuevos recursos dominan la escena de interés.

Conocer lo que pasó durante los últimos cien años, seguramente no de todas las respuestas, pero al menos, si posibilitará abordar el tema desde lo vivido por las últimas generaciones.

Cronología

Previamente a la primera Guerra Mundial, el territorio hoy en disputa, se encontraba bajo el mando del Imperio Otomano. 

Durante el transcurso este conflicto, los británicos, en un doble juego, hicieron promesas contrarias a los judíos y a los árabes, buscando el apoyo de ambos sectores.

Por un lado les prometieron a los árabes que apoyarían su independencia si luchaban contra los turcos.
Por el otro, le prometieron a los judíos el reconocimiento de su derecho a crear un estado judío en parte de los territorios hoy en conflicto.
Este apoyo se hizo manifiesto a través de la declaración Balfour, donde el secretario de relaciones exteriores  británico, Arthur James Blafour, le manifestaba el apoyo de esta potencia al líder sionista  Lionel Walter Rothschild.

Pero mientras se realizaban estas promesas, Gran Bretaña y Francia firmaban el acuerdo secreto conocido como Sykes-Picot, donde ambos países planeaban como dividirse parte de Medio Oriente, una vez finalizada la guerra, en zonas bajo su control. 

Esto también fue ocultado a Rusia, aliado en la guerra.

Finalizada la guerra, los países vencedores ocuparon y administraron vastas zonas.

El territorio Palestino, quedó bajo administración Británica ( bajo la figura de mandato).

Esto perduro hasta la creación del estado de Israel.
Proceso que se dio con la aprobación de la ONU en 1947, y después con la declaración y creación del estado de Israel en 1948.

Prácticamente 30 años trascurrieron bajo el Mandato Británico.,

Tiempo durante el cual la inmigración judía fue creciendo fuertemente, mas aún con el ambiente antisemita reinante en Europa.

La delimitación del territorio en Palestina y el estado de Israel, trajo conflicto desde sus orígenes. Los árabes palestinos y los pertenecientes a los demás estados, vieron con mucho recelo la creación de un estado judío. 
Los derechos sobre la zona provocaron diversos enfrentamientos, de los cuales Israel salió vencedor.

Desde antes de la creación del estado de Israel, la comunidad judía comenzó a realizar inversiones en el territorio. Poco tiempo después, logro ser un estado militarmente fuerte y eficientemente organizado. Este desarrollo se prolongo en el tiempo y al día de hoy es un país que cuenta con estándares de vida superiores a los de la mayoría  y posee una capacidad científica y económica de primera línea.

Conflictos por el canal de suez, volvieron a militarizar la zona y a enfrentar a Israel con Egipto. Pero fue en el año 1967 donde surgió un acontecimiento clave. La guerra de los seis días. Guerra  donde Israel derrotó a Egipto, Irak, Jordania y Siria.

A raíz de esta victoria, Israel conquisto los territorios de la franja de Gaza, Cisjordania, la Península del Sinaí, los Altos del Golán y Jerusalén Este.

El haber ocupado estos territorios luego de ganar la guerra, ha sido motivo de varias resoluciones de Naciones Unidas, donde no se reconoce el derecho del Estado Judío sobre dichas zonas.

Resoluciones como la 446, donde la ONU  manifiesta que la creación de asentamientos por parte  de Israel en zonas ocupadas a partir de 1967, carecen de validez legal, habla a las claras de la postura mayoritaria de Naciones Unidas.

Clave resulta la resolución 242 de la ONU. En ella, este organismo internacional deja en claro que es indispensable para lograr  la paz, que Israel se retire a las fronteras anteriores a 1967 y que los estados Árabes reconozcan al estado de Israel y su derechos a existir como tal.

La derrota  en la guerra de los 6 días exacerbó el nacionalismo árabe. Los palestinos se vieron humillados y muchos creyeron que únicamente una lucha armada podía lograr la definitiva independencia.

La OLP jugó un papel clave. Con Yasser Arafat a la cabeza, el líder palestino condujo la causa de su pueblo durante décadas. Al comienzo con posturas más radicales. Luego con la búsqueda permanente de acuerdos.

En 1993, firma junto al líder judío Yitzhak Rabin, los acuerdos de Oslo. Donde Israel se comprometía a ir retirándose de los territorios ocupados en Gaza y Cisjordania  y Palestina reconocía al estado de Israel.

Este acontecimiento, que parecía conducir a una futura paz,  no logro sus objetivos al ser asesinado Rabin en 1995 ( en manos de un fanático judío).

Las escaladas de violencia continuaron. Ninguna de las partes confiaba en el otro. 

En el año 2000, nuevamente se intenta alcanzar acuerdos que posibilitaran la paz. Se realiza la Cumbre de Paz de Camp David, donde el presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, oficia  de anfitrión. Por parte de Israel acudió su primer ministro Barak, y por parte de Palestina Arafat.  La reunión no resulto para nada fructífera.

Tal es así, que en este mismo año, se produce una escalada de violencia muy grande, a través de lo que se conoce como la segunda intifada.

Nuevas acciones militares se sucedieron en el tiempo ( como la operación escudo de plomo por parte de Israel).  

Hamas cobró fuerza controlando la franja de gaza.

Israel avanzó en la construcción de un muro en la zona de Cisjordania ( hecho profundamente condenado por la comunidad internacional), violando derechos humanos básicos.

Arafat muere en el año 2004 en Francia. 

La última década vió como el recrudeció el conflicto permanentemente. Luchas, muertes, excusas, violaciones a los derechos humanos... todo ante la inerte acción de la comunidad internacional.

Al momento de escribir este artículo, 28 de octubre del 2014, la situación no es distinta. Recientemente hubo un alto el fuego luego de la masacre a la que fue sometida la población palestina. 

Muchos se preguntarán dónde está Naciones Unidas para frenar esto. La respuesta es simple... donde ha estado siempre.





https://www.youtube.com/watch?v=uKXdvCaa9ag

https://www.youtube.com/watch?v=LZGxXl0SOg8

MERCOSUR

Tratado Constitutivo

Tratado de Asunción de 1991. 

El Mercado Común del Sur - MERCOSUR -  está integrado por la República Argentina, la República Federativa de Brasil, la República del Paraguay, la República Oriental del Uruguay, la República Bolivariana de Venezuela y el Estado Plurinacional de Bolivia ( en proceso de adhesión)

El MERCOSUR tiene como Estados Asociados a Chile, Colombia , Perú , Ecuador , Guyana y Surinam.

Objetivos:
Conforme el artículo 1º del Tratado de Asunción, tratado constitutivo del bloque, el MERCOSUR implica:

1.  La libre circulación de bienes, servicios y factores productivos entre los países, a través, entre otros, de la eliminación de los derechos aduaneros y restricciones no arancelarias a la circulación de mercaderías y de cualquier otra medida equivalente;
2.  el establecimiento de un arancel externo común y la adopción de una política comercial común con relación a terceros Estados o agrupaciones de Estados y la coordinación de posiciones en foros económico comerciales regionales e internacionales;
3.  la coordinación de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los Estados Partes: de comercio exterior, agrícola, industrial, fiscal, monetaria, cambiaria y de capitales, de servicios, aduanera, de transportes y comunicaciones y otras que se acuerden, a fin de asegurar condiciones adecuadas de competencia entre los Estados Partes;
4.  el compromiso de los Estados Partes de armonizar sus legislaciones en las áreas pertinentes, para lograr el fortalecimiento del proceso de integración.

Idiomas oficiales: Español y Portugués 

Textos fundacionales

1- 1991 Tratado de Asunción
2- 1994 Protocolo de Ouro Preto
3- 1998 Declaración socio laboral del Mercosur
4- 1998 Protocolo de Uhsuaia ( compromiso democrático)
5- 2002 Protocolo de Olivos ( solucion de controversias)
6- 2005 Protocolo Constitutivo del Parlamento del Mercosur
7- 2006 Protocolo de adhesión de Venezuela
8- 2011 Protocolo de Montevideo ( Ushuaia II)
9- 2012 Protocolo de adhesión de Bolivia

Estructura del Mercosur:

1- Consejo de Mercado Común ( Órgano superior, integrado por los Ministros de Economía y Relaciones exteriores de los países miembros)

2- Grupo del Mercado Común ( Órgano ejecutivo, integrado por representantes de los ministerios de economía, relaciones exteriores y bancos centrales de los países miembros)

3- Comisión de Comercio del MERCOSUR

4- Parlamento del MERCOSUR

5- Foro Consultivo Económico-Social

6- Secretaria del MERCOSUR

7- Tribunal Permanente de Revisión del MERCOSUR

8-  Tribunal Administrativo- Laboral del MERCOSUR

9- Centro Mercosur de Promoción del Estado de Derecho


Fuentes Jurídicas del MERCOSUR

De acuerdo al Artículo 41 del Protocolo de Ouro Preto, las fuentes jurídicas del MERCOSUR son 1) El Tratado de Asunción, sus protocolos y los instrumentos adicionales o complementarios; 2) Los acuerdos celebrados en el marco del Tratado de Asunción y sus protocolos; 3) Las decisiones del Consejo del Mercado Común, las Resoluciones del Grupo Mercado Común y las Directivas de la Comisión de Comercio del MERCOSUR, adoptadas desde la entrada en vigor del Tratado de Asunción.

FUENTE: www.mercosur.int

Los desafíos para la integración regional, entre Bolivia en el Mercosur y las relaciones Cuba y Estados Unidos – Por Julio C. Gambina

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Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.
La integración latinoamericana sigue en la discusión como forma de enfrentar las secuelas de la crisis mundial del capitalismo y aspirar a un desarrollo alterativo del orden mundial.
En estos días se realizó la reunión del Mercosur en Paraná, Argentina, con la noticia más destacada, vía superación de obstáculos políticos e institucionales para un próximo ingreso pleno de Bolivia al bloque de integración regional.
Salvo esa novedad, muy poco en concreto para mostrar en materia de avance de una integración autónoma, a contra marcha de la hegemonía aperturista y por el libre comercio que requieren las grandes transnacionales. La ampliación de socios no es por cualquier lado, sino de países que lideran la experiencia de confrontación con la estrategia neoliberal: Venezuela y Bolivia.
Recordemos que a los cuatro originarios, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, se le incorporaron Venezuela luego del rechazo al ALCA en Mar del Plata 2005, y ahora Bolivia, que aparece en la mira de todos los análisis por su estabilidad económica y el crecimiento del consenso al gobierno de Evo.
Estos dos países, Venezuela y Bolivia, junto a Cuba, dinamizan la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestramérica, ALBA, con origen y propuestas para un modelo productivo y de desarrollo alternativo.
Así, ahora en el Mercosur conviven dos sentidos, el originario que remite al libre comercio y la impronta alternativa de los nuevos procesos. La duda siempre transita sobre quién se impondrá finalmente.
El cónclave del Mercosur fue en simultáneo con el anuncio conjunto entre Estados Unidos y Cuba sobre el restablecimiento de relaciones mutuas, y de alguna manera, el comienzo del fin al criminal bloqueo del imperialismo estadounidense sobre la isla de la libertad.
Así, se reabre la discusión por el lugar de Cuba y su proyecto socialista en la región. De ser el excluido en las negociaciones por el ALCA, Cuba pasa a constituirse como miembro pleno del sistema de relaciones continentales.
También vale el interrogante sobre quién vence a quién. ¿Pesará más la lógica capitalista sobre Cuba, o esta podrá intervenir con el ejemplo de la importante experiencia de lucha por la autodeterminación y el socialismo?
Alejarse del libre comercio como desafío
Vale concentrarse en los desafíos que supone la coyuntura, especialmente para alejarse del origen neoliberal, liberalizador, del Mercosur a comienzos de la década del 90’.
Eran los tiempos del fin de la bipolaridad y el triunfalismo del unicato capitalista. Aquellos eran momentos en que todos los procesos económicos y políticos en la región apuntaban a las privatizaciones, las aperturas indiscriminadas y a favorecer la iniciativa privada del capital más concentrado. El imaginario socialista tenía destino en el baúl de los recuerdos, de vieja utopía descentrada y derrotada.
Han pasado más de veinte años desde entonces y el cambio político en la región en este comienzo de siglo supuso algunas modificaciones en la agenda de la integración, muchos de los cuales aún solo son parte del discurso, o relativas a expectativas inconclusas.
Entre otras, remitimos al anunciado Banco del Sur, que cumple ya siete años desde su compromiso inicial en diciembre del 2007. No es menor considerar la ausencia de un instrumento de financiamiento regional con pretensión alternativa, precisamente en momentos de despliegue de la crisis mundial, que incluye, entre otras, a la dimensión financiera.
Es un asunto que Argentina llevó al cónclave del Mercosur a propósito de la amenaza que significa la deuda, la especulación y el accionar combinado de la institucionalidad jurídica y corporativa del capitalismo delictual contemporáneo.
Cuando aludimos al financiamiento alternativo remitimos a otros destinos para los recursos financieros, ya que el financiamiento existe, sea que proviene de la banca comercial, del mercado de capitales, o de los organismos internacionales, y ahora de Rusia y sobre todo de China; pero de lo que se trata es de romper con la lógica de financiamiento de un determinado modelo productivo y de desarrollo. Para ello, es necesario asegurar la materialización de una política de soberanía financiera, con autonomía de la lógica y reglas del sistema financiero mundial capitalista.
En síntesis, hablamos de una nueva arquitectura financiera para la región y el mundo. Nuestros países, integradamente pueden canalizar sus recursos soberanos, entre ellos las reservas internacionales y orientarlos en la construcción del camino de la independencia y la soberanía de nuestras naciones integradas.
La realidad es que un obstáculo muy serio para encarar esa tarea de autonomía e independencia, pasa por la demora en la destrucción de la vieja institucionalidad financiera, el cambio de la política económica y la definición de un rumbo más allá del orden capitalista.
Mirando la realidad local, confirmamos en ese sentido a la ley de entidades financieras, que en la Argentina data de 1977 (gobierno dictatorial) y que fuera calificada en su momento por el Ministro emblemático (Martínez de Hoz) como un instrumento esencial para la reforma económica reaccionaria promovida por los genocidas.
Otro caso es la continuidad de la presencia de Argentina y otros países de la región en el CIADI, ámbito sujeto al Banco Mundial, cuando Brasil nunca suscribió el protocolo de adhesión, y Venezuela, Ecuador y Bolivia denunciaron la adhesión a esa subordinación a la lógica de la ganancia y la acumulación de las voraces transnacionales.
Pero también aludimos a la difusión de contratos y de acuerdos comerciales por la liberación y la seguridad jurídica de los inversores externos, que se explicitan en variados tratados de libre comercio, o tratados bilaterales de inversión. Todos esos tratados necesitan ser denunciados por la región, como base para discutir nuevos marcos estratégicos para la integración soberana y el desarrollo independiente.
En rigor, no solo se trata de la institucionalidad neoliberal gestada en los 80´ y en los 90´, sino de una política económica al servicio del capitalismo de época, organizado por las transnacionales, sustentado en la promoción de la expansión internacional del capital, con la complicidad de los principales Estados del capitalismo mundial y los organismos internacionales. En ese marco, América Latina y el Caribe ofrecen fuerza de trabajo capacitada y disponible a bajo salario y una dotación abundante de bienes comunes para el saqueo imperialista.
Insistamos en que el debate es si se puede romper con esa lógica de funcionamiento del orden vigente. Por eso es nuestro interrogante y expectativa sobre un tiempo para profundizar el cambio en la región y desde la economía, de los cambios económicos, estructurales, de la institucionalidad y de la política económica, encarar un nuevo tiempo de transformación social, en perspectiva emancipadora, que cambie la matriz productiva y de consumo, para soñar con la liberación y el otro mundo posible. Claro que estamos hablando del proceso de la revolución socialista en nuestro tiempo.
La perseverancia de la experiencia cubana
Es bueno pensar en términos de “lo posible” anti capitalista, cuando esta dimensión de “lo posible” se reduce, se achica, en sentido defensivo, relativo solo a las políticas que “sean posibles” en el marco del capitalismo, algo que sufrimos en nuestros procesos políticos nacionales y regionales.
El ejemplo cubano es relevante, como experiencia que lucha contra el capitalismo y brega por el socialismo, como ejemplo de ir más allá de lo posible dentro del capitalismo y animarse a la lucha anticapitalista, antiimperialista y por el socialismo, sin final asegurado.
Con la perseverancia de sus objetivos por el socialismo cubano, la Isla, su pueblo y su gobierno supieron doblegar la política exterior agresiva e invasiva de Estados Unidos que por más de medio siglo bloqueó y boicoteó a la revolución cubana sin éxito. En el marco de la guerra fría había que impedir el ejemplo de la lucha por el comunismo en Nuestramérica, por eso Bahía de los Cochinos y la invasión para luego bloquear e intentar ahogar sin éxito a la isla.
El inicio de negociaciones entre Estados Unidos y Cuba, con la mediación del Vaticano permite varias lecturas, y la primera es el éxito de las convicciones por la dignidad, la soberanía y la autonomía de Cuba. Pero también, que Estados Unidos se estaba aislando de procesos de diálogo político en la región, cuestión que no resulta indiferente a las clases dominantes de nuestros países y del mundo, incluido, claro está el Vaticano.
Qué gran diferencia cuando en los 90´ la agenda regional se definía por el ALCA y la hegemonía absoluta de Estados Unidos y su política expansionista convalidada por gobiernos y clases dominantes locales.
La realidad indica que no solo hubo “No al ALCA”, construido éste entre 2001 y 2005, campaña popular continental mediante, sino que se habilitó un nuevo tiempo para discutir la integración. El ALBA es parte de ello, como luego y con matices la Unasur, y más aún la CELAC. Especialmente ésta durante el 2013 bajo la coordinación de Raúl Castro, que otorgó un dinamismo a las relaciones regionales con la exclusión de Norteamérica: Estados Unidos y Canadá.
Vale considerar además, que la Iglesia juega en América Latina su disputa por la mayor fidelidad de feligreses en el mundo y está interesada en suturar fisuras o fracturas presentes o futuras del orden contemporáneo.
La Iglesia jugó en los 80´ ante el conflicto y la situación polaca y el este de Europa. Fue una intervención para modificar la correlación de fuerzas en la lucha de clases mundial. Ahora, bajo otras circunstancias, el papado también actúa, con discurso crítico al neoliberalismo, como corresponde en estos tiempos en que la lucha popular desgastó el discurso neoliberal, el que refería a que no había alternativas.
Recordemos a Margaret Thathcher y su “There Is Not Alternative” (TINA), que entre nosotros difundiera como lema propio Carlos Menem. La alternativa empezó a pronunciarse como “otro mundo posible” en el Foro Social Mundial del 2001 en Porto Alegre, y se hizo más cercana con la reinstalación de la lucha por el socialismo que animaron los procesos más radicalizados de Sudamérica, que junto a Cuba se animaron a una integración más audaz, aún en proceso de sostenerse en la coyuntura crítica vigente.
Cuba ganó su batalla de reinserción en las relaciones interamericanas y mundiales, y las clases dominantes actúan por todos los medios posibles para evitar rupturas revolucionarias al orden capitalista, y en todo caso, negociar para intentar favorecer, desde las relaciones comerciales, la ampliación de mercados y una respuesta más a la crisis en curso. Estados Unidos busca mercado en Cuba, canalizar inversiones que suman en la ampliación de todos y cada uno de los mercados.
En ese sentido, no hay mercados chicos, todo suma, y aun cuando la región aparece como suma de varios países, para los capitales, son todos mercados que incluyen una considerable parte de mercado sustentable, sujetos de subordinarse a la lógica de la ganancia y la acumulación capitalista. Para eso luchan por la liberalización, la apertura económica y un mayor espacio para las transnacionales. Es un camino en el que también se anotan China y Rusia crecientemente, e incluso algunos países que como Brasil y sus translatinas disputan un lugar en la dominación regional y global.
El problema es el capitalismo y la necesidad de instalar la lucha por el socialismo
El movimiento popular necesita profundizar el camino de acumulación social, política y cultural para hacer realidad la disputa de poder popular y la demanda del 2001 por otro mundo posible.
La consigna empezó a ganar en credibilidad de la mano de nuevos sueños por el socialismo, con la renovación cubana y las búsquedas por el socialismo del Siglo XXI (Venezuela) o Comunitario (Bolivia), por el objetivo del Vivir Bien (Bolivia) o el Buen Vivir (Ecuador).
El anticapitalismo y el antiimperialismo es posible si se consolida una masa social mayoritaria por los cambios, la transformación, la emancipación y la liberación.
Es que la lucha por la integración alternativa, contra la inserción subordinada, demanda de un sujeto popular organizado y consciente que empuje la dinámica de la sociedad en la lucha contra el poder, por la suspensión de los pagos de la deuda, que libere fondos para un nuevo modelo productivo y de desarrollo, con financiamiento autónomo de nuestros países.
Se trata de aprender de la dignidad de Cuba en la lucha contra el aislamiento y la generación de condiciones para sentar al imperialismo a negociar y seguir buscando nuevas posibilidades para defender lo logrado (salud, educación, cultura) e ir por más liberación social y nacional, articulando nuevas redes que hagan realidad el sueño de la patria grande en Nuestramérica.
Hay quienes piensan, en una lectura errónea del acontecimiento, que esta negociación entre Estados Unidos y Cuba puede reiterarse para terminar con procesos coloniales, por ejemplo el que subsiste entre Inglaterra y Argentina por Malvinas.
El error consiste en considerar que la decisión del gobierno estadounidense es unilateral y generosa. Muy por el contrario, el imperialismo fue arrastrado a la mesa de negociaciones por la diplomacia cubana, la situación de integración regional sin la presencia de norteamericanos, y claro, también con el peso moral que supone el poder de la Iglesia y el papado esperanzador de Francisco. Esperanza que deviene de un papel histórico que se juega en este Siglo XXI para sostener el peso del Vaticano y su creciente influencia entre la población de nuestros territorios y otras latitudes.
Rusia condonó el 90% de la deuda que mantenía Cuba y decidió reinvertir el 10% restante en proyectos decididos desde la soberanía cubana, por la forma de negociación e inserción autónoma de Cuba en las relaciones internacionales. Lo mismo puede señalarse sobre la esencia de las relaciones cubanas con China, creciente actor político en la Isla y en la región latinoamericana y caribeña.
No debe esperarse que Inglaterra se avenga a discutir soberanía imitando el gesto de distensión de Estados Unidos para con Cuba, Argentina debe consolidar su proyecto de independencia y solo así sentará a Inglaterra en la mesa de negociaciones. Claro que eso supone transitar el camino de confrontación con el capitalismo y el imperialismo.
Proponerse el rumbo socialista, con todas las dificultades que ello supone y donde Cuba es la vidriera para observar, marca el único camino posible para pensar en la independencia y la articulación integrada de una producción centrada en satisfacer las necesidades de nuestra población más que en la lógica de la valorización capitalista de la explotación de la fuera de trabajo y el saqueo de nuestros bienes comunes.
Es una decisión política que debe partir de los pueblos. Solo en esas condiciones podrán los gobernantes asumir el mandato que confirme un destino emancipado, por la liberación y que materialice el sueño de la patria grande Nuestramericana.