miércoles, 25 de enero de 2017

Trump, el exponente de la sofisticación de la no evolución ética

Este comentario-análisis, parte de aquella idea que toma a la evolución como un cambio positivo en los diversos aspectos biológicos, sociales y culturales, que permiten ir logrando un avance en la mejora de la calidad de vida de la población mundial.

Sobran teorías que fundamentan y justifican que el hombre actual, que la sociedad presente es inmensamente  más justa, más ética que las sociedades pasadas.

Cambios estructurales surgidos a partir de la Revolución Francesa, la abolición de la esclavitud o la participación de los ciudadanos en los estados democráticos, se presentan como exponentes irrefutables de esta supuesta evolución.

Pero desde hace tiempo vengo trabajando una idea ( todavía lejos de poder ser una teoría) donde  la evolución ética humana no es tal, sino que lo que se ha empezado a construir a partir de diversos cambios sociales, es simplemente un discurso que logra neutralizar, disfrazar muy sofisticadamente, esa no evolución dentro de la ética humana.

Difícilmente en la actualidad alguien de manera abierta defienda la esclavitud (en su concepto histórico), pero casi la sociedad entera acepta, naturaliza las condiciones de vida actuales, donde gran parte del trabajo diario de un ciudadano va a sostener las perversiones del sistema financiero mundial y la acumulación de capital en cada vez menos manos. Cuán distinto entonces es un sistema del otro, si al fin de cuentas en ambos casos alguien ( que no es precisamente la mayoría) se termina beneficiando inmoralmente del trabajo ajeno.

Las multinacionales farmacéuticas, juegan con la vida de millones de personas, amparados en la seguridad jurídica que rige al mundo actual, donde hacer valer el "derecho" a un negocio, cuenta con muchisimas mas armas, que el hacer valer el derecho a la salud.

Mil millones de personas en el mundo tienen problemas de alimentación, pero mientras la protección de las industrias transgénicas si cotiza en la bolsa, el derecho básico de esas personas se plantea simplemente como algo declarativo, sin fuerza, sin posibilidades de ser exigido.

Resulta torpe no contextualizar al intentar cualquier análisis histórico, pero porque los robos, asesinatos y saqueos de los tiempos pasados se hayan dado cara a cara, no quiere decir que lo mismo no se esté haciendo en la actualidad. Cambiando las formas... no el objetivo.

Ver a hombres cortandoles la cabeza a otros o quemando aldeas en la época medieval nos parece algo ajeno a cualquier principio civilizado. Pero que la principal potencia del mundo invada y masacre civiles, cínicamente, se vende a partir de la concepción de que los civilizados van a corregir las desviaciones de los bárbaros.

Como paradigma de este planteo de la no evolución ética humana, el actual candidato a presidente de EE UU, me parece un magistral ejemplo de esto que vengo a sostener.

Alguien que ha construido su historia a partir de negocios inescrupulosos, que por cadena nacional ha maltratado a otras personas sin ningún reparo, que es xenófobo, misógino y profundamente reaccionario ante las conquistas sociales de las minorías, es seguido y apoyado por millones de personas.

Ante todo esto, seguir manteniendo que la evolución ética humana es un hecho indiscutible, me parece que al menos debería ser revisado..

Seguramente muchos van a sostener que en la actualidad se ponen en discusión , en debate situaciones que antes se aceptaban sin más, y que precisamente estas discusiones son las que permiten sostener esta evolución, Bueno, no lo comparto. Creo que siempre estas discusiones arrancan desde muy atrás de los hechos y que simplemente están tratando de ver como mitigar u oponerse discursivamente.

El poder económico es el dueño del sentido común  dominante que funciona como justificador serial de las más perversas desigualdades. Este poder  es el que ha logrado sofisticar esta no evolución ética humana, al nivel de haber logrado neutralizar este debate.

Juan Halupka

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